Salir al aire libre. ¿También con mal tiempo?

¡Hay que salir afuera! Aquí te doy 12 buenas razones para que mandes a tu hijo al aire libre en cualquier situación climatológica, a no ser que sea peligrosa, claro está. Y si quieres hacer algo bueno para ti mismo, entonces vete con él afuera.

Hay algunas excepciones. Con granizo, relámpagos o tormentas tanto de nieve como de lluvia, en las que no mandarías a la calle ni a un perro, ni a un niño, y ni siquiera a ti mismo, a no ser que haya una emergencia. Pero tales condiciones climáticas no duran mucho. Así que, coge a tu hijo y a ti mismo, abrigaros bien, con ropa impermeable si es necesario, poneros crema en la cara y manos, ¡Y afuera! Ya que…

1- Incluso un día nublado de invierno proporciona una dosis decente de luz solar, concretamente de 3000 a 4000 Lux. El sistema nervioso se activa y el cuerpo puede producir más vitamina D.

2- Los resfriados no son causados por el frío, sino por los gérmenes transmitidos. Percibir el frio en la cara y respirar el aire fresco y frio, hacen que el cuerpo, por el contrario, sea más resistente a infecciones, ya que lo fortalece.

3- La combinación de luz y movimiento, hace que el cuerpo libere endorfinas y el estado de ánimo aumenta automáticamente.

4- Los niños deben moverse libremente, ya que esto los hace más felices y les permite dormir mejor.

5- Los huesos, músculos, nervios, sentido de equilibro, el cerebro. Todo el cuerpo del niño necesita desafíos para crecer de forma saludable. Y no solo en verano.

6- Especialmente a los niños pequeños, les encantan las aventuras con el mal tiempo. ¿Quién se atreve a cruzar el charco profundo? ¿Las botas de agua son lo suficientemente altas?

7- Los que se quedan sin moverse en una habitación cálida, suelen respirar de forma plana. Hacer ejercicio al aire libre, permite que los niños respiren profundamente y tiene el mismo efecto que una ducha de oxígeno

8- Cuando varios niños se encuentran en el parque, a menudo empiezan a jugar a algo espontáneamente. Esto promueve la autoconfianza y la creatividad.

9- Los niños pueden aprender mejor y a concentrarse por más tiempo cuando juegan al aire libre.

10- Observar la naturaleza es relajante, incluso si los árboles no están verdes en este momento. Esto está científicamente probado.

11- Incluso los ojos se ven beneficiados. Las investigaciones han demostrado que los niños que pasan menos de una hora al día afuera, tienen un 30% más de probabilidades de ser miopes que los niños que salen más de una hora al aire fresco. La dopamina, estimulada por la luz del día, y conocida también como la hormona de la felicidad, se libera cada vez más por la retina. Esto parece ralentizar el crecimiento del glóbulo ocular y, por lo tanto, el desarrollo de la miopía.

12- No hay nada más cómodo que volver a casa agotado y disfrutar de un cacao o caliente.

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