Consejos para una buena amistad perruna

El aumento de la familia no es solo emocionante para los futuros padres, además, los dueños de perros tienen que acostumbrar a sus animales a la llegada del bebé. Aquí puedes leer como hacerlo.

Bebé y perro: así se consigue que el perro lo acepte

Hasta ahora, tu fiel amigo de cuatro patas era el rey de la casa. Pero cuando hay un bebé en camino, todo cambia. Incluso el perro tiene que acostumbrarse, ya que llega un nuevo miembro a la familia. Si sigues algunas reglas, el perro se acostumbrará al recién nacido sin problemas. Afortunadamente, la mayoría de nuestros amigos perrunos son muy compatibles con los bebés. ¡Esto es el principio de una maravillosa amistad! Los expertos incluso afirman que los animales ayudan al desarrollo positivo del niño: los bebés de tres meses, a menudo están más interesados en un perro que en un móvil. 

Cuando empiezan a gatear, les encanta seguir a su amigo peludo. Los investigadores también encontraron que los niños hablan más en presencia de animales. Para que la convivencia sea divertida, tanto para el bebé como para el perro, aquí hay algunos consejos.

Reglas para una buena convivencia

– Antes del nacimiento, deberías llevar al perro al veterinario para que lo examinen minuciosamente: vacunas, desparasitaciones y pulgas. 

– Todos los miembros de la familia deben estar vacunados contra el Tétanos. El bebé recibe su vacuna aproximadamente a partir de la novena semana.

– No te olvides de la higiene: hay que lavarse las manos después de dar de comer o acariciar al perro y evitar que el perro lama las pequeñas heridas del bebé.

– Un perro puede causar alergias (como todo aquello con pelo). Los padres que sufren de alergia deben dejarse aconsejar por un médico especialista. No hace mucho, los médicos recomendaban deshacerse del perro. Hoy se aconseja esperar: solo cuando la piel se enrojece, hay que averiguar si es culpa del pelo del animal. 

– Acostumbra a tu perro a niños pequeños durante tu embarazo: llévalo contigo a visitar amigos que tengan bebés. De esta manera, el animal puede familiarizarse con la situación.

– Entrena con tu mascota: la cuna, el carrito o el cambiador son zonas prohibidas. Al revés también: la cama del perro no es solo para que el bebé se meta dentro, ya que el perro también necesita su lugar de descanso. 

– Antes del primer contacto entre el bebé y el perro, puedes preparar al animal para el nuevo miembro de la familia: mientras mamá y el recién nacido todavía están en el hospital, papá lleva a casa una prenda de ropa del niño y se la da al perro para que la olfatee. Así el animal se va acostumbrando al olor. 

– Igual que si fuera un hijo mayor, tu perro necesita sentir que todavía lo quieres. Por lo tanto, involúcralo en la vida diaria del bebé. Dale de comer antes de alimentar al bebé. Cuando el bebé duerma en sus brazos, acaricia también al animal. 

– Importante: no dejes al bebé y al perro solos hasta que no se hayan acostumbrado.

– Desafortunadamente, los bebés no entienden que los perros tienen sus pertenencias y privacidad. Por ejemplo, si el niño le quita el hueso, el perro puede gruñir. Por lo tanto, como ya se ha dicho, no importa cuánto confíes en tu perro, no lo dejes solo con el bebé. 

– Si tu perro se muestra amenazante en algunas ocasiones, pide consejo a un experto en entrenamiento o terapeuta de animales. 

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