Embarazo tardío. ¿Oportunidad o riesgo?

El llamado embarazo tardío, es aquel en el que la mujer tiene más de 35 años. Las mujeres, en los países industrializados, tienen cada vez menos hijos y los tienen más tarde. Esta tardanza ya no es ninguna peculiaridad en la actualidad. Sin embargo, ciertos riesgos en el trastorno de cromosomas u otras complicaciones, aumentan considerablemente con la edad de la mujer. 

Hace unos años, la media de edad para tener el primer hijo era de 24 años, mientras que ahora, ha aumentado a 29 años. Las razones para un embarazo tardío son muchas. Periodos más largos de formación profesional y, por tanto, una independencia financiera posterior, son sin duda razones frecuentes para querer tener hijos más tarde. También cuando no se encuentra un compañero adecuado para formar una familia, o las parejas no están seguras sobre el momento adecuado para procrear, hacen que se retrase tener hijos. 

¿Qué es un embarazo tardío?

Todas las mujeres a partir de 35 años que se quedan embarazadas de su primer hijo, y aquellas de más de 40 que no son primerizas, se consideran como embarazadas de riesgo porque la probabilidad de sufrir complicaciones durante el embarazo aumenta con la edad. 

Como embarazadas de riesgo, se someterán a una serie de exámenes de diagnóstico prenatal adicionales recomendados. En realidad, no hay motivo de preocupación en una mujer embarazada sana. Puede, al igual que una joven, traer un niño sano al mundo y vivir un embarazo armonioso y sin complicaciones. 

Las mujeres con un embarazo tardío tienden a ser muy cuidadosas con ellas mismas y su cuerpo. La atención médica también ha avanzado muchísimo y es muy extensa. Si realmente surgen complicaciones en el embarazo, pueden ser bien tratadas. Sin embargo, hay varios factores que deben considerarse en estos embarazos.

¿Qué probabilidad hay de tener un embarazo tardío?

Es indiscutible que, a medida que aumenta la edad, la mujer puede tardar más en quedarse embarazada. Los ovocitos ya están presentes en el cuerpo desde el nacimiento y, por lo tanto, envejecen en la misma medida que la mujer. Al mismo tiempo, el número de ovocitos disminuye con el tiempo y no hay óvulos en cada ciclo. El estrés y la sobrecarga también tienen un efecto negativo en la fertilidad de hombres y mujeres. 

La probabilidad de quedarse embarazada de forma natural, disminuye continuamente a partir de los 30 años. En la mayoría de los casos, se producen embarazos naturales, pero también los tratamientos de fertilidad o inseminación ayudan cada día más a tener el hijo deseado. Hoy en día ya no es inusual que las mujeres mayores de 40 años sean madres. En teoría, es posible quedar embarazada hasta más allá de los 50 años, a menudo con la ayuda de la medicina reproductiva.

Embarazo a los 40. ¿Cuáles son los riesgos?

Aunque a esta edad está catalogado como embarazo de riesgo, no tiene por qué haber complicaciones. En primer lugar, influye la edad avanzada de las mujeres, ya que, con el aumento de la edad, normalmente también aumentan los problemas de la espalda, la hipertensión u otras enfermedades crónicas. Por supuesto, estar embarazada no te hace inmune a sufrir enfermedades. Además, la elasticidad del tejido conjuntivo disminuye notablemente a partir de los 30. Esto se nota especialmente en el último tercio del embarazo, ya que los ligamentos, los tendones y los músculos ceden con el peso del bebé y pueden provocar un parto prematuro o incluso debilidad en las contracciones del parto. Hemorroides, varices o calambres también afectan a la elasticidad del tejido conectivo.

En un embarazo tardío aumenta el riesgo para el niño. Dependiendo de su ubicación y tamaño, puede provocar complicaciones, como dolor o incluso un parto prematuro. A menudo, no hay ninguna molestia.

Las investigaciones actuales sugieren que las mujeres mayores tienen más probabilidades de sufrir abortos espontáneos, a menudo traen al mundo niños con un peso más bajo al nacer y suelen sufrir de diabetes. La diabetes del embarazo es la complicación más común del embarazo en general, aunque hoy en día se puede tratar adecuadamente. 

La placenta previa, la trombosis y la preeclamsia son estadísticamente más comunes en embarazos tardíos. El número de madres mayores aumenta. No puede decirse con exactitud si las complicaciones en el parto o las cesáreas frecuentes, son más una “medida de precaución” debido al hecho de ser un embarazo de riesgo. 

¿Aumenta el riesgo de malformaciones?

Estadísticamente, el riesgo de malformaciones y trastornos en los cromosomas aumenta con la edad de la madre. Esto es particularmente evidente en la trisomía 21 o “Síndrome de Down”. Mientras que la probabilidad de trisomía 21 es de 0,07% en una mujer de 25 años, alcanza un valor de 0,25% a partir de los 35 y de 1% a partir de los 40 años. 

Las madres tardías deben darles valor a estas estadísticas. Cómo se desarrollará el embarazo, depende siempre de la situación personal y nunca puede predecirse con certeza. La experiencia en la vida de las mujeres mayores, una cierta serenidad y el conocimiento sobre la salud y prevención, son factores muy importantes para el trascurso de un embarazo positivo.

¿Hay más probabilidad de tener gemelos?

De hecho, la probabilidad de dar a luz a gemelos aumenta con la edad de la madre. Por un lado, se debe a los avances en la medicina reproductiva, como la inseminación artificial o la terapia hormonal. Por otro lado, en mujeres mayores de 35 años, hay más probabilidad de que dos ovocitos maduren al mismo tiempo durante un ciclo, ya que la hormona estimulante folicular aumenta.

Lo interesante del embarazo tardío, es que a pesar de que no se produce ovulación en todos los ciclos, en muchos de ellos maduran dos ovocitos al mismo tiempo. Como resultado, las probabilidades de fertilización aumentan durante este ciclo y se producen embarazos múltiples con más frecuencia. 

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