Fomentar la creatividad en los niños

Con el tiempo, la mayoría de los adultos ha olvidado cómo ser niños. Los niños ven cosas completamente diferentes a cómo las vemos nosotros y perciben el mundo de manera distinta. Es por esto, que son unos grandes inventores.

Antoine de Saint-Exupéry empieza su libro de “El Principito” con la historia de la Boa tragándose a un animal salvaje. Esto fascinó tanto a su protagonista, que dibujó la boa y enseñó su obra de arte a las personas mayores y les preguntó si su dibujo les daba miedo. “¿Por qué habría de asustar un sombrero?”le respondían. “Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones.”

Los sentidos internos

Nosotros, los adultos, hemos perdido la capacidad de usar nuestros sentidos internos, nuestra imaginación y creatividad, algo tan natural para los niños. Pero podemos aprender mucho de ellos. 

“Leer” una imagen es mucho más fácil para los niños que para los adultos. Los padres a menudo se preguntan qué leen o que están descubriendo en una imagen. Esta capacidad la hemos desaprendido, y con ello, hemos perdido unas capacidades mentales muy valiosas. 

Los adultos ven la imagen como un todo, mientras que los niños se centran en los detalles y no solo ven “una imagen”, sino “una vida en la imagen”. Esto, además, fomenta la percepción, la sensibilidad y la concentración, algo de lo que lamentablemente carecemos nosotros. 

La fantasía es mejor que el conocimiento

La imaginación es el poder para crear algo nuevo a partir de lo existente. De niños tenemos una fuerte imaginación, ya que hasta cierta edad, tenemos lo que se llama el pensamiento mágico. En nuestra imaginación infantil, los árboles pueden convertirse en seres vivos, o espíritus de la naturaleza pueden aparecer de repente detrás de una piedra.

Los niños inventan fácilmente amigos invisibles que pueden adoptar una gran variedad de formas. Estas criaturas, visibles solo por el ojo interno del niño, pueden significar mucho para él e incluso ayudarlo en diferentes situaciones de la vida. Además, los niños disfrutan de estos juegos. No sufren pérdida de realidad, sino que enriquecen su vida cotidiana.

La imaginación que el niño tiene o desarrolla, cuando permite que sus fantasías tengan rienda suelta, es inaccesible para el adulto. Nosotros debemos tratar de parecernos a los niños, aceptando con amor y paciencia todo lo que el niño exprese y haciendo un acto de autocrítica, sin reprimir al niño que llevamos dentro, tomándolo de la mano con todas sus fortalezas y debilidades

La visualización

Si el adulto es imaginativo y creativo, podrá acercarse más al niño, entenderlo y percibir muchas más cosas que el niño descubre. Además, la fantasía activa y la visualización y tiene un efecto positivo para el desarrollo de la personalidad. 

Todos los humanos tienen la habilidad perfecta para visualizar. En sueños, somos capaces de imaginar escenas completas con colores, formas, movimientos y con todos sus detalles. También los ruidos, los olores, los sabores y todas las demás cualidades sensoriales se pueden experimentar completamente fieles a la naturaleza. Sin embargo, excepto cuando soñamos, la imaginación de la mayoría de las personas es muy limitada

Numerosos estudios psicológicos han demostrado que la capacidad de tener estos sentidos internos es muy frecuente en los niños, pero en nuestra cultura disminuye con la edad. Pero no tiene por qué ser así. Se puede cambiar esto dejando volar tu imaginación y no inhibir los viajes imaginarios de tu hijo, sino “acompañarlo”.

Lee a menudo cuentos de hadas con tus hijos, no solo son bonitos, sino que promueven la inteligencia y despiertan la creatividad. Haz teatro con tus hijos, alguna obra que podáis preparar juntos. Diseñar, pintar y hacer manualidades también son actividades que requieren mucha imaginación y que además son divertidas. 

La creatividad da forma a la personalidad

Muchas personas creen que hay niños creativos y otros que no lo son. Esto es un gran error, porque todos los niños son creativos. La creatividad no puede ser suprimida. 

La fantasía de los niños es esencial para el aprendizaje. Por lo tanto, los adultos deben tener mucha paciencia y dejar que los niños prueben lo máximo posible.

Es muy importante que le des a tu hijo mucha libertad para tomar decisiones independientes, con el fin de crear sus propias experiencias. La experiencia de haber hecho y comprendido algo, fortalece la conciencia de sí mismo y la autoconfianza, y esto va a ser de gran ayuda cuando llegue a la edad adulta. 

Muchos padres se equivocan al creer que su hijo no está no está interesado en nada, o no es especial, o creen que su hijo puede hacer algo “mejor” y “significativo”. Es entonces cuando intentan guiar al niño en una dirección diferente y le dicen qué hacer y qué dejar de hacer. 

Por supuesto, los niños necesitan límites, pero ellos mismos ya limitan su mundo para que se corresponda con la parte de la realidad que puedan manejar. El niño limita ciertos intereses en su desarrollo, otros los excluye. Es totalmente recomendable que él pueda decidir por sí mismo lo que quiere. Los adultos pueden ofrecerle muchas alternativas diferentes, pero hay que dejar que elija por sí mismo. 

No tienes que pensar nunca que tienes un hijo tonto o sin talento si no se desarrolla tan rápido como el de los vecinos. No hay niños sin talento. Cada niño es diferente y cada uno tiene sus propias fortalezas y debilidades. 

Si los talentos de nuestros niños se desarrollan, o si se marchitan, depende mucho de nosotros, los adultos. Vale la pena escuchar atentamente a los pequeños, observarlos y participar con ellos.

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