Sobrepeso y obesidad en niños

Los niños con sobrepeso y obesidad, aumentan cada vez más. Aproximadamente un 15% en los países desarrollados tiene sobrepeso, y un tercio, son obesos. Sin embargo, para los padres, a menudo resulta difícil evaluar si su hijo tiene sobrepeso y cómo puede lograr un peso corporal normal. 

¿Cuándo se considera que un niño tiene sobrepeso?

Para determinar si un niño tiene sobrepeso, no basta con observarlo. Un método confiable es el cálculo del “índice de masa corporal” (IMC) con los promedios de los niños de la misma edad. Dado que cada niño se desarrolla individualmente, determinar si un niño tiene sobrepeso no es tan fácil, a pesar de referencias como el IMC. Por lo tanto, un médico debe hacer un diagnóstico final. 

Causas del sobrepeso en la infancia y adolescencia

El sobrepeso en la infancia y la adolescencia puede tener varias causas. Es indiscutible que la predisposición genética juega un gran papel. Pero incluso los “tragones”, no necesariamente tienen que desarrollar obesidad. Aunque son más propensos al exceso de peso, generalmente se puede evitar con una dieta equilibrada y suficiente ejercicio

La principal causa de la obesidad en los niños suele ser la misma que en los adultos: hábitos alimenticios desfavorables y falta de ejercicio. Demasiados picoteos al día con dulces y grasas, pueden aumentar el sobrepeso en los niños. En algunos casos, la obesidad puede ser causa de desequilibrios hormonales.

Fases críticas de desarrollo

Los niños y adolescentes pasan por diferentes fases de desarrollo en las que son particularmente propensos al aumento de peso corporal. En los primeros meses de vida, el peso corporal y la estatura pueden ser muy diferentes en niños de la misma edad. Por ejemplo, los bebés que toman leche materna, a menudo crecen con fuerza de los cuatro a los seis meses y parecen relativamente gordos en comparación con otros niños. En la mayoría de los casos esto no es motivo de preocupación, ya que cierta cantidad de “grasa en el bebé” es bastante normal y desaparece por sí sola a la edad de tres años como mucho. 

Cuando los niños empiezan a ir a la escuela, la mayoría encuentra menos tiempo para hacer ejercicio. Si además tienen estrés por las crecientes demandas y no hay un equilibrio físico por estar sentados demasiado tiempo, entonces, los depósitos de grasa se van acumulando durante esta etapa.

La pubertad trae muchos cambios, tanto físicos como mentales. Cuando las emociones como la ira o el dolor no pueden procesarse adecuadamente, a muchos adolescentes les da por comer debido a la frustración.

Consecuencias del sobrepeso en niños

La obesidad puede tener consecuencias graves en la salud física y mental, incluso en niños. Debido al exceso de azúcar y grasa en la sangre, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares o diabetes tipo 2 a una edad temprana.

Un elevado peso corporal también conduce a un desgaste más rápido de las articulaciones y puede causar errores posturales. Las burlas, críticas y llamar demasiado la atención debido a esta condición, pueden promover el desarrollo de enfermedades mentales como la depresión, ansiedad y trastornos de la alimentación.

Tratamiento de la obesidad en niños

Cuando se trata a niños con sobrepeso, hay que tener en cuenta que todavía están creciendo. Por lo tanto, la terapia en los niños no está dirigida a perder peso, sino a mantenerlo cambiando los hábitos alimenticios o disminuyendo el aumento de peso. De esta manera, los niños pueden, por así decirlo, crecer en su peso.

Programas de tratamiento

Los programas de tratamiento para niños obesos, son ofrecidos por médicos, dietistas y psicoterapeutas. Además, hay varias instituciones, como seguros de salud, centros de consumidores, centros educativos para adultos, asociaciones, departamentos de salud y clínicas que organizan programas de tratamiento apropiados. El pediatra o algún centro de asesoramiento pueden ayudarte a elegir la oferta terapéutica más adecuada.

Criterios para un buen programa de tratamiento

Los programas de tratamiento se pueden diseñar de manera muy diferente. Algunos se llevan a cabo principalmente en casa y se discuten regularmente en sesiones individuales o grupales. Otros se realizan total o parcialmente como paciente interno. Independientemente de esto, los siguientes criterios siempre deben cumplirse:

– La dieta y el ejercicio forman parte del programa.

– El programa no tiene como objetivo la pérdida de peso. Hay excepciones en el caso de gran sobrepeso y siempre bajo supervisión médica.

– Los padres tienen que involucrarse.

– El programa lo llevan a cargo profesionales como médicos, psicoterapeutas o nutricionistas.

– Hay al menos seis sesiones durante un período de varias semanas (excluyendo el tratamiento hospitalario).

– El programa no promete la pérdida de peso.

El papel de los padres

Los padres juegan un papel importante para el éxito del tratamiento. Ellos tienen una función ejemplar y, por lo tanto, deben predicar con el ejemplo. Esto significa que también deben comer una dieta equilibrada, moverse más y comer conscientemente

También es importante que los niños sean elogiados por sus éxitos, y que el tema peso no ocupe un lugar importante en la vida cotidiana. En lugar de ejercer presión, es aconsejable fomentar mediante el juego, más ejercicio y promover hábitos alimenticios saludables. 

Prevenir el sobrepeso en los niños

Para evitar el desarrollo de la obesidad en los niños, hay tres puntos cruciales: una dieta equilibrada, ejercicio adecuado y una alimentación saludable y consciente. La conducta alimenticia juega desde muy temprano un papel muy importante en el desarrollo y está significativamente influenciada por los padres. Por ejemplo, muchas madres tienden a amamantar o dar el biberón a su bebé cada vez que llora. Sin embargo, esto puede ser malinterpretado por el niño con lo que respecta a la comida, pudiendo perder la sensación de hambre y comiendo incluso cuando no tiene hambre. 

Más adelante, los hábitos de los padres, como comer mientras la televisión está encendida, o comer cada vez a una hora distinta, pueden jugar un papel muy importante en la creación de hábitos alimenticios desfavorables. Tales patrones de comportamiento deben ser evitados.

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