Ordenar según el principio de Montessori

¿Por qué los niños guardan y recogen a regañadientes? Una situación típica es que los niños jueguen libremente en la habitación y no vayan recogiendo mientras juegan. Al poco tiempo, la habitación se ha convertido en una zona de guerra, pero sabemos que han disfrutado mucho.

El final del juego produce el caos

El desorden es muy normal cuando se juega. «¿No deberían los Ponis vivir con las muñecas en la casa Lego, justo detrás de la Iglesia de Playmobil, que es donde está el coche de la Barbie para ir al Zoo?»  «Eso es. Sed creativos. unid todos los juguetes para crear una bonita historia y divertiros mucho.» 

Jugar es doblemente divertido si desatas tu imaginación y tus ideas. 

Pero, ¿por qué los niños no guardan las cosas?

La respuesta es obvia. En primer lugar, porque no es divertido, y en segundo lugar, al guardar salen ideas interesantes sobre lo que se podría hacer. Después de 3 minutos poniendo orden, se sientan a hacer un puzzle. Recoger es muy difícil. 

Todos tenemos un instinto para jugar y en los niños es aún más pronunciado. En lugar de guardar cosas, rápidamente se lanzan a nuevas aventuras o proyectos, y en realidad, esta fascinación por jugar es totalmente maravillosa, si no fuera tan desordenada….

Si eso no es un problema para tus hijos, no es necesario que sigas leyendo. Para todos los demás, aquí hay unas ideas de cómo puede funcionar mejor a la hora de recoger: con un poco de Montessori. 

“Ayúdame a hacerlo por mí mismo”

Tomaremos el principio de la pedagogía Montessori como base: “Ayúdame a hacerlo por mí mismo”. ¿Qué podría haber mejor? Eso es exactamente lo que se quiere lograr: los niños deben estar en un entorno en el que ellos mismos puedan recoger.

Se toman estos tres puntos:

– Cajas con etiquetas o dibujos

– Poner los juguetes a la altura de los niños

– Distribuir los juguetes en cestas y solo llenar 2/3 de la cesta o caja. 

Imprimir dibujos y pegarlos

Puedes buscar las etiquetas para las cestas en internet junto a tus hijos y pintar un marco, por ejemplo. A través de los dibujos, los niños pueden “leer” qué pertenece a la caja. Así reconocen sin ayuda, a qué lugar pertenece el juguete y pueden guardar de forma independiente. 

Los juguetes a la altura de los niños

Si se encuentran a una altura donde no pueden alcanzarlos fácil e independientemente, va a ser más difícil todavía que luego los quieran guardar. De todas formas, tampoco podrían guardarlos sin ayuda, ya que están demasiado altos. 

¿Por qué usar cestas?

Hay que usar cestas o cajas que estén abiertas. De esta manera los juguetes no «desaparecen», sino que están siempre presentes. Esto fomenta el juego y facilita su orientación en la habitación, ya que ahora no tiene que buscar las Barbies. Ellas tienen su sitio fijo, al lado de la casa de muñecas, por ejemplo. Los propios niños son capaces de clasificar los juguetes en un sitio adecuado. 

Las canastas también tienen la ventaja de que se pueden llevar por la habitación en caso de que el juguete esté en la otra esquina. Así no es necesario ir y volver recogiendo juguetes, sino que se lleva la caja donde están los Legos y a partir de allí se guardan y se lleva la caja con los Legos de vuelta a su sitio.

Consejo: deja espacio para más

A menudo uno tiende a sobrecargar las canastas con juguetes. Los expertos en orden (sí, estas personas existen), aconsejan llenar las cajas, cestas y canastas solo 2/3. Esto parece más relajado, ya que es más fácil encontrar cosas que “excavar”, y todavía hay espacio para más. 

Traer la naturaleza a la habitación

Quizás no sientes la necesidad de traer la naturaleza a tu hogar. ¿Significa esto más suciedad y desastre? En efecto, la naturaleza puede “ensuciar”. Los palos pueden perder la corteza, las piñas sus escamas y los caracoles pueden ser rotos en mil pedazos. Sin embargo, ¿a qué niños no le gusta clasificar castañas o bellotas o hacer torres con las piedras?

No lo evites y consigue materiales naturales para tu casa. Especialmente para los niños más pequeños, no hay mejores juguetes que las piñas y las caracolas. Deja que tus hijos abracen la naturaleza, incluso en días de lluvia. 

En definitiva, menos es más.

El último punto parece muy lógico, y sin embargo, siempre que estás en la habitación de los niños, no sabes qué juguetes quitar. Les encanta jugar con cosas diferentes. Quien tiene muchas cosas, puede también crear un gran desorden. Esto se aplica a niños y adultos por igual. El problema con el desorden es que también puede afectar nuestro bienestar. Si todo es “demasiado” y demasiado “caótico”, producirá estrés. Por eso, mantén la habitación lo más sencilla y clara posible. Retira los juguetes que no use tu hijo y regálaselos a niños más desfavorecidos. Les darás una segunda vida a los juguetes, y una sonrisa al nuevo dueño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.